Hoy día difícilmente entenderemos los problemas locales sin
una adecuada comprensión de los fenómenos globales. Los desafíos que como país
enfrentamos, muchas veces son consecuencias de eventos que suceden al otro lado
del mundo. Ejemplos sobran: no podemos ignorar la incidencia que tiene Afganistán
en el precio de la heroína y no pensar que eso repercute en la violencia que
experimenta San Marcos. Igualmente los casos de Egipto por el canal de Suez, o
de Irán por el estrecho de Ormuz tienen una repercusión directa en el precio
internacional del petróleo que nos afecta a todos.
Las redes financieras globales nos conectan más de lo que
estamos conscientes, un evento como el atentado a las torres gemelas por parte
de Al Qaeda tuvo una repercusión –créalo o no- en nuestras empresas
aseguradoras. Así también la crisis financiera internacional afectó a nuestros
bancos. Es muy simple los nodos principales de las redes financieras –Nueva York,
Frankfurt, Londres, Tokio, Hong Kong- tienen una incidencia en todo el planeta.
Los flujos económicos tanto reales como nominales circulan
por medio de redes y, si queremos que nuestros bienes y servicios lleguen al
resto del mundo es indispensable saber utilizar los tejidos comerciales y
empresariales para poder ser competitivos en esta economía global que nos está
tocando experimentar. Por eso es tan importante para que estemos adecuadamente
conectados contar con infraestructura adecuada, necesitamos puertos, aéreo
puertos, carreteras y suministro de energía eléctrica de primer orden.
Hoy no podemos ignorar el poder de internet y de las redes
sociales, hoy los flujos de generan o desaparecen a partir de un par de clicks,
todo fluye a partir de información obtenida en tiempo real y esa realidad es absurdo
ignorarla.
Los mismos medios de comunicación que con anterioridad podían
monopolizar su versión de los hechos, hoy se enfrentan al reto de tener que
competir con los ciudadanos comunes y corrientes que hacen periodismo. Si
alguien lo duda, puede ver lo que ocurrió en Brasil durante la copa
confederaciones. Personas utilizando teléfonos inteligentes grababan las
protestas y, las subían a la red y de esta manera el resto de la ciudadanía
sabía lo que estaba ocurriendo. Algo similar ocurrió cuando la opinión pública estadounidense
se pronunció en contra de la intención del presidente Obama de atacar a Siria.
Los congresistas demócratas y republicanos fueron advertidos por sus electores
que tomarían muy en cuenta al momento de votar, sí estas personas habían
apoyado o no, dicha intervención armada.
En la actualidad el mundo funciona en redes ¿a qué tipo de
redes deseamos integrarnos como país? En la actualidad lamentablemente estamos
muy conectados a redes de crimen organizado o ¿alguien todavía duda qué las
maras son empresas trasnacionales? ¿Qué decir del tráfico de personas que cruza
nuestro territorio rumbo a Estados Unidos? Considero que mucho de nuestra
vulnerabilidad como sociedad se debe a nuestra miopía para entender los
fenómenos globales.
Sin embargo, es muy importante no perder de vista que las
redes pueden tener consecuencias constructivas en nuestro país, porque haciendo
uso de las redes de manera constructiva podemos generar efectos positivos en
nuestra población ¿quién duda que el conocimiento se encuentra mucho más
disponible que hace un par de décadas atrás?
No hay comentarios:
Publicar un comentario